Parece que la alimentación complementaria nos lleva de cabeza…

Esta tarde me he encontrado en el pasillo de las legumbres de un supermercado a una conocida con su bebé de 10 meses y me ha dicho: “Lucía, aprovechando que te veo: ¿la nena puede comer ya lentejas?” A lo que yo le he contestado: “Por supuesto, con total tranquilidad, su organismo está preparado para aceptar las legumbres y beneficiarse de sus fantásticas proteínas vegetales”. Y a propósito de este encuentro, se me ha ocurrido  hacer un pequeño repaso sobre alimentación complementaria.

Primero que nada, puntualizar que la Organización Mundial de la Salud (OMS) y la Asociación Española de Pediatría (AEP), entre otros organismos científicos oficiales, recomiendan la lactancia materna exclusiva (LME)  hasta los 6 meses de edad, la introducción de alimentos apropiados y seguros a partir de entonces y el mantenimiento de la lactancia materna hasta los 2 años o más, hasta que madre e hij@ quieran.

Cuando decimos LME nos referimos a solo leche materna, a no dar si quiera agua, ni en los países con climas calurosos. ¿Por qué motivo? Pues porque la leche materna es un 80% agua aproximadamente y tiene los componenetes necesarios y en cantidades apropiadas para el bebé al que se está amamantando.  Si damos agua corremos en riesgo de que se produzcan diarreas u otras infecciones en el caso de que esté contaminada, pero aunque no lo esté, se corre el riesgo de que se altere el ciclo de la oferta y la demanda de la LM, ya que los bebés, se sacian por volumen y no solo por las características del líquido que están bebiendo. Por ejemplo, si le damos a un bebé de 2 meses 50 ml de agua, es posible que después no quiera una cantidad de volumen similar de leche materna y si esto se mantiene, la mujer corre el riesgo de ingurgitación mamaria o mastitis y el bebé de malnutrición y como sabemos, la leche materna y en su defecto la artificial, es el alimento principal en el niño hasta el año de edad con un peso importante hasta los 2 años.

A partir de los 6 meses como promedio, l@s niñ@s pueden comer todos los alimentos saludables de la dieta familiar a excepción de algunos que ahora comentaré. Han de introducir cada alimento con un intervalo entre ellos de 2-3 días con la intención de que si alguno no lo tolera bien o le causa alergia, sea fácilmente identificable, ya que si por ejemplo se le da el mismo día manzana y plátano puede ser que los cuidadores no sepan cuál ha sido el causante de la reacción y después se crea un malestar a la hora de probar de nuevo ambos alimentos para ver cuál ha sido el causante de la diarrea o de otra sintomatología. Además, recomiendo que los alimentos nuevos se introduzcan de día, ya que si causa vómitos, por ejemplo y se le da por primera vez a la hora de la cena, la noche se puede hacer muy larga…

¿Por qué decimos que la alimentación se da a partir de los 6 meses aproximadamente? Pues porque es a esa edad cuando el sistema digestivo está preparado para recibir de forma adecuada los nuevos alimentos y porque es a partir de esa edad cuando el niño nos muestra unas señales que indican que está preparado para ello: muestra interés por la comida de sus padres, se aguanta sentado con apoyo, ha adquirido una correcta coordinación visual y de movimiento para coger la comida por él mismo y llevársela hasta la boca y además, tiene muy disminuido o ausente el reflejo de extrusión (arcada que se produce cuando el niño no está preparado todavía para ingerir alimentos distintos a la leche, es un mecanismo de defensa). Pues bien, dicho esto, ¿qué alimentos puede tomar un bebé a partir de los 6 meses?:

  1. Leche materna desde el nacimiento hasta que madre e hijo quieran.
  2. Leche artificial en los bebés no amamantados, preferiblemente la tipo 1 o de inicio hasta el año de edad y posteriormente la leche entera de vaca y no la de crecimiento.
  3. Todo tipo de cereales, preferiblemente integrales, ya sea con o sin gluten.
  4. Frutas de temporada.
  5. Hortalizas.
  6. Legumbres (que son las que han hecho que redacte este texto).
  7. Huevos, preferiblemente en forma de tortilla a la francesa muy hecha, para asegurarnos que desnaturalizamos bien la proteína de la clara. La primera vez le ofrecemos un pellizco y si lo tolera, otro día hacemos lo mismo y si lo tolera ya le damos más cantidad.
  8. Frutos secos chafados o molidos, nunca enteros por debajo de los 3 años por el riesgo de ahogamiento. Hay autores que dicen incluso que no por debajo de los 5 o de los 7 años.
  9. Carne, a excepción de los animales cazados con munición de plomo por los restos que se quedan en ella. En este caso esa carne puede comerse a partir de los 6 años.
  10. Pescados, a excepción del pez espada, el tiburón, el lucio, el atún rojo o las conservas de atún. Éstos pueden consumirse a partir de los 3 años, pero no más de 50 g a la semana por su contenido en mercurio que tiende a acumularse en el cerebro que en esta etapa está en plena formación.

En el caso de las espinacas o las acelgas no pasa nada por comer una pequeña cantidad que se le haya colado por ejemplo en el plato de lentejas, pero no las ofreceremos como plato único hasta al menos los 12 meses de edad, por el riesgo de metahemoglobinemia (una reacción en la sangre que produce una coloración azulada en el niño). A título personal considero que no es necesario ofrecer a un niño de 12 meses un plato único de acelgas o espinacas, ya que no suele resultar muy atractivo para un niño de esa edad y dentro de una gama de alimentos saludables debemos permitir que el niño disfrute comiendo.

Respecto a las cabezas de gambas, de langostinos o el cuerpo de los crustáceos no se debe ofrecer antes de los 12 meses y su consumo ha de ser puntual por su contenido en cadmio que puede acumularse en el cerebro.

Bueno, espero que esta pincelada por el mundo de la alimentación complementaria haya sido de vuestro interés. Este tema da mucho de sí, tanto la dieta omnívora que es la más extendida, como la no omnívora (vegetariana o vegana) que aunque es minoritaria es realmente interesante.

complementaria

Gracias por vuestra lectura.

4 comentarios sobre “Parece que la alimentación complementaria nos lleva de cabeza…

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s